domingo, 19 de octubre de 2008

Actores para el Oscar (VII): Sally Hawkins

Históricamente, siempre se ha reconocido la calidad de los actores británicos; primero, claro está, sobre las tablas, continuando con esta tradición en la gran pantalla. Parece ser que este año muchas de las mejores interpretaciones candidatas al Oscar provienen de este grupo (recordemos, que el año pasado, los londinenses Daniel Day-Lewis y Tilda Swinton obtuvieron sus estatuillas correspondientes). Michael Sheen (Frost/Nixon), Ralph Fiennes (The Duchess), Kate Winslet (Revolutionary Road), Kristin Scott Thomas (I've Love You So Long) y la actriz que nos ocupará el punto de hoy, Sally Hawkins (Happy-Go-Lucky) luchan de antemano por lograr su nominación y seguir poniendo el toque europeo en la cima del cine.
Sally Hawkins ha sido, hasta 2008, una desconocida fuera de su país; su nombre traspasó fronteras a partir de la exhibición de su primera película como actriz protagonista en la pasada edición de la Berlinale: Happy-Go-Lucky (el último trabajo del aclamado Mike Leigh tras la exitosa Vera Drake, 2004, y All or Nothing, 2002, films, por cierto, donde aparecía Hawkins, en sus primeras interpretaciones en el cine, en roles secundarios), entusiasmó al jurado, otorgándole a la inglesa el Oso de Plata a la Mejor Actriz. Las críticas favorables y el buen sabor de su trabajo sirvieron para especular desde entonces con una posible nominación al Oscar, hipótesis que cada vez se ve más cercana y real.

Nació hace 32 años en la capital de Reino Unido, un 27 de Abril, siendo hija de los ilustradores de libros para niños, Jacqui y Colin Hawkins, que, tras el nacimiento de la pequeña, se trasladaron a la localidad de Dulwich, donde la joven estudió en el privado James Allen's Girls' School y, posteriormente, convencida de querer ser actriz de teatro, en la prestigiosa Royal Academy of Dramatic Art de Londres, graduándose en 1998. Sus primeros papeles fueron, precisamente, sobre los escenarios, destacando en la representación, en el Teatro Nacional, de la obra de Federico García Lorca, La Casa de Bernarda Alba, en 2005, donde encarnó el papel de "Adela". Ese mismo año, logra un éxito, encabezando el reparto de la miniserie de la BBC, Fingersmith, (adaptación de la novela homónima de la escritora Sarah Waters). Continuó trabajando para la televisión, apareciendo en varios capítulos de la comedia Little Britain y protagonizando la tv-movie, Persuasión (2007), una revisión del clásico de Jane Austen.

En el cine la hemos visto, aparte de en la "trilogía" de Leigh, en Layer Crake (2004), de M. Vaughn, junto a Daniel Craig; El Velo Pintado (2006), de J. Curran, o Cassandra's Dream (2007), de W. Allen.

"Poppy" es el personaje al que le debe su salto al estrellato y que le ha abierto las puertas en Estados Unidos. De momento, no ha firmado nada al otro lado del charco, pero no la perdamos de vista... estamos ante toda una promesa.